El canal de Panamá, una de las rutas marítimas más importantes del mundo, se prepara para hacer frente a una nueva amenaza climática, el fenómeno del Niño. Las autoridades alertan sobre el avance de la alteración climática, preocupados por el impacto de una posible sequía que afecte no solo en la vía interoceánica, sino también en el comercio entre Asia y América.
El canal de Panamá mueve alrededor del 15 % del comercio marítimo mundial y conecta cerca de 2.000 puertos en más de 170 países. «Estamos en alerta Niño, no hay para atrás, de aquí es para adelante. En este momento es un Niño débil porque está comenzando” explica Luz Graciela Morales, directora general del Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá.
“La maduración o el fortalecimiento del Niño es en los meses de octubre, noviembre y diciembre. Por lo tanto, nosotros estamos pronosticando que ese fenómeno del Niño va a llegar, inclusive, hasta el próximo año”, asegura.
Expertos advierten que una nueva sequía podría incrementar costos logísticos, retrasar entregas y obligar a las navieras a modificar sus rutas comerciales. Para Panamá, el reto es mantener el agua. Para el mundo, mantener abierto el comercio abierto. Y cada vez más, ambos desafíos parecen estar conectados.
Por ahora, las proyecciones oficiales descartan restricciones en el número de tránsitos. Pero, con el Niño ganando fuerza y el comercio mundial en constante crecimiento, la preocupación se centra en cómo una eventual disminución de las lluvias podría afectar las operaciones del canal de Panamá y el comercio mundial.
Fuente: https://espanol.cgtn.com/2026/06/07/ARTI1780803251811499


