MÉXICO. La estrategia nacional “El ABC de las emociones” comenzó con el nuevo ciclo escolar para acompañar a jóvenes de tercero de secundaria y educación media superior. El programa contempla tutorías semanales, guías para estudiantes, docentes y familias, y una línea de apoyo disponible las 24 horas. La apuesta reconoce que el bienestar emocional influye en el aprendizaje y en la convivencia.
Hablar de salud mental en la escuela puede facilitar la detección temprana de angustia, violencia o aislamiento, pero no reemplaza la atención clínica. Docentes y orientadores necesitan capacitación para escuchar sin diagnosticar y para derivar a servicios especializados. También deben proteger la confidencialidad y evitar que una dificultad emocional se convierta en una etiqueta permanente.
La participación de madres, padres y personas cuidadoras es central. Las asambleas informativas y los materiales de orientación pueden ayudar a conversar sobre redes sociales, presión académica y cambios propios de la adolescencia. El acompañamiento funciona mejor cuando combina límites claros con confianza y cuando considera las realidades de cada comunidad.
Evaluar la estrategia será tan importante como anunciarla. México debería publicar cobertura, derivaciones y resultados de bienestar sin exponer datos personales. Una política preventiva, sostenida durante todo el año y conectada con la salud primaria, puede reducir barreras para pedir ayuda. Cuidar las emociones en el aula es una responsabilidad compartida y medible.
Fuentes consultadas: Presidencia de México, estrategia “El ABC de las emociones”; SEP, inicio del ciclo escolar 2026-2027; Secretaría de Salud de México; OPS, salud mental; UNICEF México.
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